Una urgencia veterinaria, una cirugía o un tratamiento largo pueden costar mucho y llegar sin aviso. Un seguro para mascotas te ayuda a asumir esos gastos sin comprometer la atención que tu perro o tu gato necesita.
Los planes varían bastante en lo que cubren, en los periodos de espera y en las edades de ingreso. Aquí te explicamos cómo leerlos para elegir con criterio.
Qué puede cubrir un seguro para mascotas
- Urgencias por accidentes o enfermedades repentinas.
- Cirugías y hospitalización.
- Consultas, exámenes de laboratorio y de imágenes diagnósticas.
- Medicamentos y tratamientos.
- Responsabilidad civil, si tu mascota causa daños o lesiones a terceros, según el plan.
- Servicios preventivos, como vacunas y desparasitación, en algunos planes.
No todos los planes incluyen todo. Algunos se centran en urgencias y cirugías; otros suman atención preventiva.
Accidente y enfermedad: una diferencia importante
Muchas pólizas cubren los accidentes desde antes o con menos espera que las enfermedades. Esto significa que un atropello puede quedar cubierto y una enfermedad, por ejemplo, solo después de cierto tiempo.
Pregunta qué se considera accidente, qué se considera enfermedad y qué espera tiene cada una.
Carencias, preexistencias y edad de ingreso
- Periodo de carencia: tiempo inicial en el que ciertos servicios todavía no se cubren.
- Preexistencias: condiciones que tu mascota ya tenía al contratar, que suelen quedar excluidas.
- Edad de ingreso: muchos planes fijan una edad mínima y una máxima para asegurar.
- Razas y especies: algunas aseguradoras limitan razas o tipos de animales.
Deducible, copago y reembolso
Según el plan, pagas un deducible o un porcentaje de cada gasto, y la aseguradora asume el resto hasta un límite. Algunos planes funcionan con una red de veterinarias; otros reembolsan lo que pagas con tus facturas.
Mira el límite por evento y el límite anual: un tope bajo puede quedarse corto en una cirugía mayor.
Errores frecuentes al contratar
- Esperar a que la mascota se enferme para asegurarla.
- No leer la lista de exclusiones y de enfermedades hereditarias o congénitas.
- Elegir solo por la cuota sin mirar límites y espera.
- No guardar el historial de vacunas y consultas.
Cómo se usa y se reclama
- Acude a la veterinaria; si el plan tiene red, verifica que esté incluida.
- Pide la historia clínica, la factura y el detalle del tratamiento.
- Avisa a la aseguradora en el plazo que fije la póliza.
- Envía los soportes para el pago directo o el reembolso.
Cómo te ayuda Protegemos
Te ayudamos a elegir un plan acorde a tu mascota y a resolver dudas cuando lo uses.
- Conversamos sobre tu mascota: especie, raza, edad y estado de salud.
- Revisamos alternativas y te explicamos coberturas, carencias, límites y exclusiones.
- Te acompañamos en la contratación y en los trámites de reclamación.
Qué cubre
- Urgencias por accidente o enfermedad repentina, según el plan.
- Cirugías y hospitalización, hasta los límites de la póliza.
- Consultas, exámenes y medicamentos, según el plan.
- Responsabilidad civil por daños a terceros, en los planes que la incluyan.
- Servicios preventivos, en los planes que los ofrezcan.
Qué NO cubre
- Condiciones preexistentes y, con frecuencia, enfermedades hereditarias o congénitas.
- Servicios dentro de los periodos de carencia.
- Tratamientos estéticos y de comodidad.
- Gastos por encima de los límites de la póliza.
- Maltrato o falta de cuidado.
Documentos para contratar
- Documento de identidad del tomador.
- Datos de la mascota: especie, raza, edad y sexo.
- Carné de vacunación o historia clínica, cuando se pida.
- Certificado de salud veterinario, en algunos planes.